Estos días hemos trabajado el reconocimiento del nombre propio mediante unas pequeñas "pizarras" con el nombre de cada niño y niña. Utilizando letras de madera, hemos ido buscando, identificando y asociando cada letra para formar nuestro nombre. Además, hemos contado cuántas letras tiene cada nombre y colocado tantas pinzas como letras, reforzando así la relación entre cantidad y número.
Con esta actividad manipulativa trabajamos la atención, la motricidad fina, la conciencia fonológica y nos acercamos de forma lúdica al aprendizaje de la lectoescritura.
¡Aprender jugando es más divertido!
